En este artículo
La pregunta siempre vuelve: "¿Compramos un SaaS o desarrollamos algo a medida?"
La respuesta correcta no está en el precio inicial. Está en el coste total a lo largo de 3 años.
La regla de los 3 criterios
1. Diferenciación
¿Es algo que tus clientes ven? ¿Que distingue a tu empresa? Si sí, considera construir. Si no, compra.
2. Estabilidad del proceso
¿El proceso cambia cada semana o está estabilizado? Software a medida para procesos volátiles es dinero quemado.
3. Volumen y coste unitario del SaaS
Muchos SaaS cobran por usuario o por evento. A 50 usuarios compensa; a 500 es un robo.
Matriz rápida de decisión
- Compra — común, estable, bajo volumen: CRM, email marketing, contabilidad
- Construye — diferenciador, estable, alto volumen: motor de pricing, flujo de onboarding único
- No hagas nada — común, inestable, bajo volumen: aún no estás listo para sistematizar
- Híbrido — diferenciador, inestable, alto volumen: usa SaaS con API y construye la capa a medida encima
Costes ocultos de construir
- Mantenimiento (un coste anual que pesa sobre la inversión inicial)
- Bus factor (una persona, una renuncia, un problema)
- Oportunidad (lo que NO estás haciendo mientras construyes)
Costes ocultos de comprar
- Lock-in (cambiar de SaaS en 3 años cuesta caro)
- Integraciones entre proveedores (la factura mensual crece)
- Límites de personalización que aparecen demasiado tarde
La decisión correcta cambia con el tiempo. Reevalúa cada año.
Escribe sobre consultoría de IA para operaciones y procesos: cómo mapear y simplificar procesos, aplicar la IA donde genera más impacto y medir los resultados.
